Sunday, November 30, 2008

El tiempo visto con los ojos de Dios - Benedicto XVI

Angelus

Benedicto XVI: El tiempo visto con los ojos de Dios

Ángelus en el primer domingo de Adviento

CIUDAD DEL VATICANO, domingo, 30 noviembre 2008 (ZENIT.org).- Publicamos las palabras que dirigió Benedicto XVI desde la ventana de su estudio este domingo a mediodía a los miles de peregrinos congregados en la plaza de san Pedro del Vaticano para rezar la oración mariana del Ángelus.

* * *


Queridos hermanos y hermanas:

Comenzamos hoy, con el primer domingo de Adviento, un nuevo año litúrgico. Este hecho nos invita a reflexionar sobre la dimensión del tiempo, que siempre ejerce sobre nosotros una gran fascinación. Siguiendo el ejemplo de lo que le gustaba hacer a Jesús, desearía comenzar con una constatación muy concreta: todos decimos "nos falta tiempo", pues el ritmo de la vida cotidiana se ha hecho para todos frenético.

También en este sentido la Iglesia tiene una "buena noticia" que ofrecer: Dios nos da su tiempo. Nosotros tenemos siempre poco tiempo, especialmente para el Señor, no sabemos o, a veces, no queremos encontrar ese tiempo. Pues bien, ¡Dios tiene tiempo para nosotros! Ésta es la primera cosa que el inicio de un año litúrgico nos hace redescubrir con una emoción siempre nueva.

Sí, Dios nos da su tiempo, pues ha entrado en la historia con su palabra y sus obras de salvación para abrirla a la eternidad, para convertirla en historia de alianza. Desde esta perspectiva, el tiempo es ya en sí mismo un signo fundamental del amor de Dios: un don que el hombre, que como sucede con lo demás, es capaz de valorar o por el contrario de estropear; de acoger su significado, o de descuidar con superficialidad obtusa.

El tiempo tiene tres pilares que marcan el ritmo de la historia de la salvación: al inicio está la creación, en el centro la encarnación-redención, y al final la "parusía", la venida final, que comprende también el juicio universal.

Ahora bien, estos tres momentos no deben ser comprendidos simplemente como una sucesión cronológica. De hecho, la creación se encuentra ciertamente en el origen de todo, pero es también continua y tiene lugar durante todo el desarrollo del devenir cósmico hasta el final de los tiempos.

Del mismo modo, si bien la encarnación-redención acaeció en un determinado momento histórico, el período del paso de Jesús sobre la tierra, sigue extendiendo su radio de acción a todo el tiempo precedente y al posterior.

A su vez, la última venida y el juicio final, que precisamente tuvieron en la cruz de Cristo una decisiva anticipación, ejercen su influjo sobre la conducta de los hombres de todas las épocas.

El tiempo litúrgico de Adviento celebra la venida de Dios en sus dos momentos: en primer lugar, nos invita a despertar la espera en el regreso glorioso de Cristo; luego, al acercarse la Navidad, nos llama a acoger al Verbo hecho hombre por nuestra salvación. Pero el Señor viene continuamente a nuestra vida.

Qué oportuno es, por tanto, el llamamiento de Jesús, que en este primer domingo se nos propone con fuerza: "¡Velad!" (Marcos 13,33.35.37). Se dirige a los discípulos, pero también "a todos", pues cada quien, en la hora que sólo Dios sabe, será llamado a rendir cuentas de su propia existencia. Esto implica un justo desapego de los bienes terrenos, un sincero arrepentimiento de los propios errores, una caridad efectiva con el prójimo y, sobre todo, una humilde confianza en las manos de Dios, nuestro Padre, tierno y misericordioso.

La Virgen María, Madre de Jesús, es imagen del Adviento. Invoquémosla para que nos ayude a convertirnos en prolongación de humanidad para el Señor que llega.

[Tras rezar el Ángelus el Papa continuó diciendo:]

El 30 de noviembre se celebra la fiesta del apóstol san Andrés, hermano de Simón Pedro. Ambos fueron, en primer lugar seguidores de Juan el Bautista y, después del bautismo de Jesús en el Jordán, se convirtieron en sus discípulos, reconociendo en él al Mesías. San Andrés es patrón del patriarcado de Constantinopla, de manera que la Iglesia de Roma se siente ligada a la constantinopolitana por un vínculo de especial fraternidad. Por este motivo, según la tradición, en esta feliz ocasión, una delegación de la Santa Sede, guiada por el cardenal Walter Kasper, presidente del Consejo Pontificio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos, ha ido de visita al patriarca ecuménico Bartolomé I. De todo corazón, le saludo y le transmito mis mejores deseos para él y para los fieles del patriarcado, invocando sobre todos la abundancia de las bendiciones del cielo.

Quisiera invitaros a uniros en la oración por las numerosas víctimas tanto de los ataques terroristas de Bombay, en la India, como de los enfrentamientos estallados en Jos, Nigeria, así como por los heridos y por todos los que de cualquier manera han quedado afectados. Las causas y circunstancias de esos trágicos sucesos son diferentes, pero debe ser común el horror y el rechazo de tanta violencia cruel e insensata. Pidamos al Señor que toque el corazón de quienes creen que éste es el camino para resolver los problemas locales e internacionales, y sintámonos todos impulsados a dar ejemplo de mansedumbre y de amor para construir una sociedad digna de Dios y del hombre.

[A continuación, el Papa habló en francés, inglés, alemán, español, y polaco. En español, dijo:]

Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española que participan en esta oración mariana, en particular al grupo de profesores y alumnos del Colegio Claret, de Madrid. Deseo recordar el reciente Encuentro Latinoamericano de Pastoral Penitenciaria promovido por el Consejo Episcopal Latinoamericano, y aliento a quienes trabajan en favor de los hombres y mujeres que han perdido la libertad, pero no la dignidad. También en estos casos se han de respetar los derechos humanos fundamentales y buscar una recuperación y reeducación que permita una reinserción de los encarcelados en la sociedad. Expreso mi cercanía a ellos, los encomiendo en la oración y los bendigo, invitándolos a no sentirse solos y a mantener la esperanza en el Señor, que es perennemente fiel a sus promesas de salvación y viene a visitar su viña, que Él mismo ha plantado entre los hombres. Feliz domingo a todos.

[Traducción del original italiano realizada por Jesús Colina

© Copyright 2008 - Libreria Editrice Vaticana]

Saturday, November 29, 2008

Adviento: "¡Dime qué esperas y te diré quién eres!"

Adviento: "¡Dime qué esperas y te diré quién eres!"Meditación del padre Thomas Rosica

TORONTO, viernes 28 de noviembre de 2008 (ZENIT.org).- Publicamos una reflexión del padre Thomas Rosica, C.S.B., profesor en varias universidades canadienses de Sagrada Escritura, sobre Adviento.

El padre Rosica, director del canal de televisión canadiense Salt and Light y miembro del Consejo general de la Congregación de San Basilio, es conocido por los lectores de Zenit por las crónicas que escribió durante el Sínodo de los Obispos sobre la Palabra, en octubre pasado, en el que fue portavoz para la lengua inglesa.

El padre Rosica fue el encargado de la organización de las Jornadas Mundiales de la Juventud que se celebraron en Toronto en julio de 2002 con la participación del Papa Juan Pablo II.

* * *

Lecturas: Isaías 63,16-17.19; Salmo 80(79); Carta I de San Pablo a los Corintios 1,3-9.

Evangelio según san Marcos (13, 33-37)




Recordar las maravillas de Dios en la historia


La Iglesia entra este fin de semana en el tiempo litúrgico de Adviento. Los cristianos proclaman que el Mesías ha venido realmente y que el reino de Dios está a nuestro alcance. El Adviento no cambia a Dios. El Adviento profundiza en nuestro deseo y en nuestra espera de que Dios realice lo que los profetas anunciaron. Rezamos para que Dios ceda a nuestra necesidad de ver y sentir la promesa de salvación aquí y ahora.

Durante este tiempo de deseo y de espera del Señor, se nos invita a rezar y a profundizar en la Palabra de Dios, pero estamos llamados ante todo a convertirnos en reflejo de la luz de Cristo, que en realidad es el mismo Cristo. De todas formas, todos sabemos lo difícil que es reflejar la luz de Cristo, especialmente cuando hemos perdido nuestras ilusiones, cuando nos hemos acostumbrado a una vida sin luz y ya no esperamos más que la mediocridad y el vacío. Adviento nos recuerda que tenemos que estar listos para encontrar al Señor en todo momento de nuestra vida. Como un despertador despierta a su propietario, Adviento despierta a los cristianos que corren el riesgo de dormirse en la vida diaria.

¿Qué esperamos de la vida o a quién esperamos? ¿Por qué regalos o virtudes rezamos en este año? ¿Deseamos reconciliarnos en nuestras relaciones rotas? En medio de nuestras oscuridades, de nuestras tristezas y secretos, ¿qué sentido deseamos encontrar? ¿Cómo queremos vivir las promesas de nuestro Bautismo? ¿Qué cualidades de Jesús buscaremos para nuestras propias vidas en este Adviento? Con frecuencia, las cosas, las cualidades, los regalos o las personas que buscamos y deseamos dicen mucho sobre quiénes somos realmente. ¡Dime qué esperas y te diré quién eres!

Adviento es un período para abrir los ojos, volver a centrarse, prestar atención, tomar conciencia de la presencia de Dios en el mundo y en nuestras vidas.

En este primer domingo de Adviento, en la primera lectura del profeta Isaías, el Todopoderoso vuelve a dar esperanza al corazón y al alma de Israel; modela a Israel como lo hace el alfarero con la cerámica.

En la segunda lectura, en su carta a la comunidad amada de Corinto, Pablo dice que espera con impaciencia "El día del Señor", en el que el Señor Jesús se nos revelará para salvar a quienes ha llamado.

En el Evangelio del primer domingo de Adviento, Marcos describe al portero de la casa que vela en espera del regreso inesperado de su señor. Se trata de una imagen de lo que tenemos que hacer durante todo el año, pero especialmente durante el período de Adviento.

Nuestro Bautismo nos hace participar en la misión real y mesiánica de Jesús. Cada persona que participa en esta misión participa también en las responsabilidades regias, en particular, en el cuidado de los afligidos y de los heridos. Adviento ofrece la maravillosa oportunidad de realizar las promesas y el compromiso de nuestro Bautismo.

El cardenal Joseph Ratzinger ha escrito que "el objetivo del año litúrgico consiste en recordar sin cesar la memoria de su gran historia, despertar la memoria del corazón para poder discernir la estrella de la esperanza. Esta es la hermosa tarea del Adviento: despertar en nosotros los recuerdos de la bondad, abriendo de este modo las puertas de la esperanza".

En este tiempo de Adviento, permítanme presentarles algunas sugerencias. Acaben con una riña. Hagan la paz. Busquen a un amigo olvidado. Despejen la sospecha y sustitúyanla por la confianza. Escriban una carta de amor.

Compartan un tesoro. Respondan con dulzura, aunque les gustara una respuesta brutal. Alienten a un joven a tener confianza en él mismo. Mantengan una promesa. Encuentren tiempo, tómense tiempo. No guarden rencor. Perdonen al enemigo. Celebren el sacramento de la reconciliación. Escuchen más a los otros. Pidan perdón si se han equivocado. ¡Sean gentiles aunque no se hayan equivocado! Traten de comprender. No sean envidiosos. Piensen antes en el otro.

Rían un poco. Ríanse un poco más. Gánense la confianza. Opónganse a la maldad. Sean agradecidos. Vayan a la iglesia. Quédense en la iglesia más de tiempo de lo acostumbrado. Alegren el corazón de un niño. Contemplen la belleza y la maravilla de la tierra. Expresen su amor. Vuélvanlo a expresar. Exprésenlo más fuerte. Exprésenlo serenamente.

¡Alégrense porque el Señor está cerca!

Traducción del original inglés realizada por Jesús Colina


Thursday, November 27, 2008

Día litúrgico: Jueves XXXIV del tiempo ordinario

Picado, Noel

Día litúrgico: Jueves XXXIV del tiempo ordinario

Texto del Evangelio (Lc 21,20-28): En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Cuando veáis a Jerusalén cercada por ejércitos, sabed entonces que se acerca su desolación. Entonces, los que estén en Judea, huyan a los montes; y los que estén en medio de la ciudad, que se alejen; y los que estén en los campos, que no entren en ella; porque éstos son días de venganza, y se cumplirá todo cuanto está escrito.

¡Ay de las que estén encinta o criando en aquellos días! Habrá, en efecto, una gran calamidad sobre la tierra, y cólera contra este pueblo; y caerán a filo de espada, y serán llevados cautivos a todas las naciones, y Jerusalén será pisoteada por los gentiles, hasta que se cumpla el tiempo de los gentiles. Habrá señales en el sol, en la luna y en las estrellas; y en la tierra, angustia de las gentes, perplejas por el estruendo del mar y de las olas, muriéndose los hombres de terror y de ansiedad por las cosas que vendrán sobre el mundo; porque las fuerzas de los cielos serán sacudidas. Y entonces verán venir al Hijo del hombre en una nube con gran poder y gloria. Cuando empiecen a suceder estas cosas, cobrad ánimo y levantad la cabeza porque se acerca vuestra liberación».

Comentario: Fray Lluc Torcal (Monje de Poblet-Tarragona, España)

«Cobrad ánimo y levantad la cabeza porque se acerca vuestra liberación»

Hoy al leer este santo Evangelio, ¿cómo no ver reflejado el momento presente, cada vez más lleno de amenazas y más teñido de sangre? «En la tierra, angustia de las gentes, perplejas por el estruendo del mar y de las olas, muriéndose los hombres de terror y de ansiedad por las cosas que vendrán sobre el mundo» (Lc 21,25b-26a). Muchas veces, se ha representado la segunda venida del Señor con las imágenes más terroríficas posibles, como parece ser en este Evangelio, siempre bajo el signo del miedo.

Sin embargo, ¿es éste el mensaje que hoy nos dirige el Evangelio? Fijémonos en las últimas palabras: «Cuando empiecen a suceder estas cosas, cobrad ánimo y levantad la cabeza porque se acerca vuestra liberación» (Lc 21,28). El núcleo del mensaje de estos últimos días del año litúrgico no es el miedo, sino la esperanza de la futura liberación, es decir, la esperanza completamente cristiana de alcanzar la plenitud de vida con el Señor, en la que participarán también nuestro cuerpo y el mundo que nos rodea. Los acontecimientos que se nos narran tan dramáticamente quieren indicar de modo simbólico la participación de toda la creación en la segunda venida del Señor, como ya participaron en la primera venida, especialmente en el momento de su pasión, cuando se oscureció el cielo y tembló la tierra. La dimensión cósmica no quedará abandonada al final de los tiempos, ya que es una dimensión que acompaña al hombre desde que entró en el Paraíso.

La esperanza del cristiano no es engañosa, porque cuando empiecen a suceder estas cosas —nos dice el Señor mismo— «entonces verán venir al Hijo del hombre en una nube con gran poder y gloria» (Lc 21,27). No vivamos angustiados ante la segunda venida del Señor, su Parusía: meditemos, mejor, las profundas palabras de san Agustín que, ya en su época, al ver a los cristianos atemorizados ante el retorno del Señor, se pregunta: «¿Cómo puede la Esposa tener miedo de su Esposo?».

Wednesday, November 26, 2008

Enciclopedia Catolica en Espanol

Maria Lanuza

to me
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Te gusto el Biblia Clerus, otro link directo. Enciclopedia Catolica en espanol

http://ec.aciprensa.com/a.htm

San Pablo Interpela al Camino Neocatecumenal!

San Pablo interpela a los movimientos eclesialesEl testimonio de los iniciadores del Camino Neocatecumenal y de la Comunidad de San Egidio

CIUDAD DEL VATICANO, martes 25 de noviembre de 2008 (ZENIT.org).- San Pablo sigue siendo hoy motivo de luz para las nuevas asociaciones de fieles que forman parte del "Cuerpo místico de cristo", según concluyó la segunda conferencia del año Paulino que se realizó el pasado lunes en la basílica San Pablo Extramuros en Roma.

En ella intervinieron el exegeta monseñor Rinaldo Fabris, presidente de la Sociedad Bíblica Italiana, y dos iniciadores de movimientos eclesiales: Kiko Argüello del Camino Neocatecumenal y Andrea Riccardi, de la comunidad de San Egidio.

Pese al frío y a la lluvia, propios de una noche típica de finales de otoño en Roma, miles de fieles, especialmente pertenecientes a estos dos movimientos, asistieron a este evento para renovarse con las palabras del apóstol de las gentes.

"Venimos para mostrar nuestra gratitud y fidelidad a nuestro fundador porque gracias a él he podido descubrir al Señor en mi corazón y quiero anunciarlo en medio de esta sociedad descristianizada", aseguró a ZENIT Franco Contardi, de la comunidad de San Egidio.

Después de una intervención musical de parte de los miembros del Camino Neocatecumenal, acompañados por guitarras, panderetas y charangos, que permitió meditar en los pasajes la Primera Carta a los Corintios, monseñor Fabris ofreció una lectura exegética del texto bíblico

Comenzó hablando de la necesidad de "vivir el espíritu del bautismo", que es "el único espíritu que comunica los dones" y aseguró cómo la Eucaristía debe ser , "fuente de la verdad donde nosotros nos hagamos un solo cuerpo"

Señaló también que cada carisma debe ser alimentado por el elemento esencial de la caridad, como lo indica el capítulo 13 de la primera carta a los corintios, pues "sin la caridad los carismas no son nada", señaló.

Buscar la fortaleza de Dios

Por su parte, Andrea Riccardi habló de cómo "la semilla de la palabra crece en la comunión". Y aseguró que en medio de la debilidad del pueblo de Corintio, la Palabra de Dios los incentivaba a la conversión.

Igualmente señaló cómo los grandes enemigos de la conversión son "el orgullo y la arrogancia que nos hace débiles y temerosos" y que debemos ser dóciles a la palabra de Dios que "habla de tantos modos para confundir a los fuertes".

El fundador de esta nueva realidad eclesial mostró a san Pablo como modelo de fortaleza en medio de la debilidad y recordó que, "el año paulino no es la celebración de un súper hombre", pues el apóstol "no habló de sí mismo".

"Era frágil como todos", porque "estaba compenetrado con la palabra de Jesús. Era discípulo de Jesús, revestido por la fuerza de la debilidad". Por eso, concluyó, ser buen cristiano "te hace más humano".

La comunidad de San Egidio fue fundada en Roma 1968. Su misión es la de llegar a quienes han perdido sus lazos con la Iglesia, especialmente los jóvenes y los pobres. Tiene casi 50.000 miembros presentes en 70 países.

El cristiano debe vivir el Kerigma

Por su parte Kiko Argüello subrayó durante su intervención la escucha del Kerigma, es decir, "el anuncio de la buena noticia, cada vez que se proclama, se realiza", dijo.

El fundador tomó una cruz de bronce que se encontraba al lado de los exponentes y preguntó "¿por qué ha muerto? Para que el hombre no viva para sí mismo sino para aquél que ha muerto y resucitado por él", dijo.

Argüello aseguró que en el mundo muchas personas mueren a causa de la violencia y el suicidio, cuando el hombre, "vive para sí mismo". De esta manera, la persona se frustra, porque "hemos sido creados a imagen de Dios y Dios es amor".

También subrayó que el verdadero amor está escrito "en el sermón de la montaña" que "describe el hombre nuevo, el hombre celeste, como nos ha amado Cristo a nosotros".

Marco Rivolta, miembro de una comunidad del Camino Neocatecumenal, aseguró a ZENIT que "las palabras de Kiko me invitan a conocer y anunciar más la Palabra en medio de un mundo que ha olvidado el valor de la generosidad".

El Camino Neocatecumenal comenzó en 1964 en la periferia de Madrid y ha sido reconocido por la Santa Sede como un itinerario de formación cristiana valido para transmitir la fe en esta sociedad actual. Está presente en 106 países de los cinco continentes.



Por Carmen Elena Villa

Tuesday, November 25, 2008

Biblia Clerus Online

Hermanos, abajo aparece un link de la Biblia Clerus Online que nos ha enviado Maria Lanuza... Explorenlo, disfrutenlo. Sirve para hacer los escrutes biblicos y de salmos mensuales...


Maria Lanuza

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http://www.clerus.org/bibliaclerusonline/es/index2.htm

Monday, November 24, 2008

Sitio Web de Catolicos Alerta

Hola!

Apuntando hacia varios de los temas de actualidad... Me encontre con este sitio:
http://ar.geocities.com/catolicosalerta/

Les invito a explorar:
¡NUEVO!
ACTUALIZADO 09/10/2008
CONTENIDO DEL SITIO
.

Documentos del Concilio Vaticano II

Primero, lo que prometi:

Por favor navegar hasta el link que he copiado mas abajo.
http://www.archimadrid.es/princi/princip/otros/docum/magigle/vaticano/vati.htm
Es increible como El Camino Neocatecumenal ha asimilado las constituciones, declaraciones y decretos de este concilio.

Bienvenido

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Recordemos que solamente son permitidos los comentarios y las contribuciones que nos acerque mas y mas a nuestro objetivo de Amor y Unidad!

Puedes postear todo cuanto quieras y cuantas veces quieras.

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