DocumentaciónInternet: Ángeles y demoniosPor monseñor José Ignacio Munilla, obispo de Palencia
PALENCIA, sábado, 23 de mayo de 2009 (ZENIT.org).-Publicamos el artículo que ha escrito monseñor José Ignacio Munilla, obispo de Palencia (España) con motivo de la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales con el título "Internet: Ángeles y demonios".
* * *
En la solemnidad de la Ascensión del Señor celebramos en la Iglesia Católica la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales. En su mensaje de este año, el Papa nos habla sobre las nuevas tecnologías de la comunicación y nos invita a reflexionar sobre las luces y sombras, ventajas e inconvenientes morales que tiene la utilización de estos medios. Nuestra intención en este artículo es centrarnos, de forma específica, en las posibilidades y riesgos de Internet.
¡Bendita red!
La expresión no es mía, sino del director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, el jesuita Federico Lombardi. La pronunció el pasado mes de abril en la Universidad de Salamanca, tras ser investido Doctor Honoris Causa. El portavoz del Papa afirmaba que "Internet es una herramienta única para comunicarse", y sorprendió con la expresión laudatoria: "¡la bendita red!".
También Benedicto XVI elogia las potencialidades de las nuevas tecnologías, a las que califica como "don para la humanidad", y a las cuales conecta con el anhelo del ser humano por establecer lazos de comunión. Señalemos brevemente algunas de las ventajas de Internet:
- Acceso a una información libre y plural, fuera del control y monopolio que ejercen las empresas de comunicación sobre otros medios de expresión.
- Abaratamiento de los costes de la comunicación, lo cual permite estrechar lazos entre amigos, familiares, misioneros, etc.
- Acceso inmediato a estudios e investigaciones, que ponen la cultura al alcance de todos.
- Desarrollo de sitios Web y redes sociales que aúnan esfuerzos en causas justas y altruistas, defendiendo los derechos humanos, el respeto a la vida, el bien de la naturaleza, etc.
- Agilidad en el aprendizaje, gracias a la naturaleza interactiva del medio.
¿Maldita red?
Sin embargo, seríamos muy ingenuos si solamente nos limitásemos a cantar las "loas" de Internet. El Papa no deja de señalar también en su mensaje los problemas morales que se derivan de su uso incorrecto:
- Adicción insana: Es un riesgo que hay que tener en cuenta (sin olvidar que algo semejante ocurre con la televisión). Cuando el uso de Internet se convierte en obsesivo, no sólo perdemos la necesaria libertad, sino que corremos el riesgo de padecer un grave aislamiento. El uso compulsivo de Internet llega a alterar los ritmos de descanso, el diálogo y la convivencia familiar, etc. Por todo ello, parece conveniente que en el hogar se establezca una disciplina en el tiempo y modo de su utilización.
- Acceso inmediato a contenidos negativos: Existe un serio problema por el hecho de que la pornografía, la violencia y tantos otros contenidos inmorales, estén al alcance de un simple "clic". La ausencia de distancia entre el bien y el mal no contribuye en nada al dominio propio, sino que favorece que la voluntad quede avasallada por la curiosidad y los impulsos pasionales.
Se calcula que en Internet están colgadas 372 millones de páginas pornográficas, y que diariamente se realizan 68 millones de búsquedas de este género (el 25% del total). Parece un dato suficientemente contundente como para concluir en la conveniencia de proteger el ordenador de nuestro hogar con filtros especializados.
- Difusión de bulos, habladurías e indiscreciones: La inmediatez de Internet favorece la rápida difusión de difamaciones y noticias inexactas, agresiones a la intimidad, etc., mediante anonimatos y ocultamientos de identidad. Curiosamente, España es el país del mundo que más rumores difunde a través de la red. La indiscreción propia de nuestra cultura, que ha hecho del rumor un entretenimiento lúdico, es la causa de que el 70% de los bulos de Internet tengan su origen en España. No podemos dejar en el olvido aquellas palabras tan exigentes de Jesucristo: "Os digo que de toda palabra ociosa que hablen los hombres darán cuenta en el día del Juicio" (Mt 12, 36).
En realidad, hablando con propiedad, hemos de concluir diciendo que la red de Internet no es "bendita" ni "maldita", sino que es el uso que hacemos del medio el que lo califica moralmente. Por lo tanto, más allá de los aspectos técnicos, la educación moral en el uso de Internet es imprescindible para que la red esté al servicio de la libertad humana, y no sea uno de los lugares en los que más se promueva nuestra esclavitud.
Con la confianza en el bien que las nuevas tecnologías pueden aportar al hombre, Benedicto XVI ha lanzado el siguiente reto a los jóvenes: "¡Brindad el testimonio de vuestra fe a través del mundo digital! Utilizad estas nuevas tecnologías haciendo conocer el Evangelio, para que la Buena Noticia del Amor infinito de Dios a todos los pueblos resuene de forma nueva en todo nuestro mundo cada vez más tecnológico".
Envìa esta noticia a un amigo
arriba
"Nuevas tecnologías, nuevas relaciones"
Mensaje de la Comisión Episcopal de México para la Pastoral de la Comunicación
MÉXICO, sábado, 23 de mayo de 2009 (ZENIT.org-El Observador).- Publicamos el mensaje de la Comisión Episcopal de México para la Pastoral de la Comunicación con motivo de Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales 2009 que se celebra este domingo, 24 de mayo, con el tema "Nuevas tecnologías, nuevas relaciones. Promover una cultura de respeto, de diálogo, de amistad."
* * *
Ante las hondas transformaciones en los modelos de comunicación actuales,la Iglesia tiene el deber de aprender los nuevos protocolos comunicativos y los nuevos lenguajes de la cultura digital para poder continuar su diálogo con la humanidad.
Los jóvenes actuales, como nativos digitales son poseedores del idioma de la tecnología digital, por lo que hablan y se relacionan de una manera muy diferente a como lo hacen las generaciones que crecieron sin estas técnicas, convirtiéndolos en migrantes digitales, cuyo esquema de comunicación es sin lugar a dudas más simple.
Este colosal avance de la cultura mediática, producto de los revolucionarios cambios tecnológicos y los procesos de globalización, son el campo para la evangelización de un mundo en constante cambio cultural.
El Internet, es sin duda una de las herramientas más valiosas y completas que han hecho posible el surgimientos de aldeas, colonias y comunidades digitales, que día con día atraen a millones de nuevos usuarios.
Aparecida reconoce la importancia de esta valiosa invención de la técnica y nos exhorta ha tener confianza en ella, no como un fin en sí mismo, sino como un medio, que pueda ofrecer excelentes oportunidades de evangelización, actuales y eficaces.
Ante la proximidad de la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, el mensaje del Papa Benedicto XVI "Nuevas tecnologías, nuevas relaciones. Promover una cultura de respeto, de diálogo y amistad", exhorta a la Iglesia a encarar el reto de entender y asumir el efecto que las nuevas tecnologías digitales están provocando en las relaciones humanas.
La tarea principal de la Iglesia es la evangelización: "Vayan por todo el mundo y prediquen el Evangelio a toda criatura" Mt 28,18.
Así lo hizo "Jesús el perfecto comunicador", como lo señala, (Communio et progressio), que hablaba "a modo de la gente", usando el lenguaje y las imágenes que sus contemporáneos pudieran comprender, aludiendo a situaciones de la vida cotidiana agrícola y popular.
Como Iglesia, tenemos una gran tarea pendiente en nuestros días: saber a quién nos dirigimos y acertar con el lenguaje adecuado para cada uno. Muchos jóvenes de hoy no han oído la historia de Jesús, no saben quién es Poncio Pilato, y mucho menos qué es una Diócesis o qué papel tienen los Obispos. Han visto al Papa por televisión, pero ignoran muchas cosas sobre la fe de la Iglesia, no digamos sobre sus estructuras o su historia. Con un agravante: la sociedad actual no es una multitud "neutral": gran parte de ella es post-cristiana, cree que entiende el cristianismo y lo rechaza como resultado de malas experiencias o desinformación.
No podemos hablar a toda la gente "como si" estuvieran informados, "como si" tuvieran fe, como se habla a los que ya han optado por Cristo.
No tenemos que tener miedo ni a los medios ni a los que usan los medios para lanzar polémicas y escándalos. Hay que usar la Radio y la Televisión, Prensa y el Internet.
Esta novedad de método esconde un peligro: el creer que son los instrumentos los que hacen la evangelización. A muchos jóvenes sacerdotes les gusta aprender a manejar cámaras y a tener los medios más sofisticados, computadoras, presentación de Power Point. Evangelizar en los medios no es saber manejar aparatos sino predicar con pasión la Buena Nueva de Cristo. Por más medios sofisticados que se tengan sin esto no hay evangelización.
Las páginas religiosas en Internet son numerosas, pero "¿Nos encontramos ante verdaderos sitios religiosos o ante creaciones consumísticas hechas a la medida del hombre de hoy?" En muchos sitios-webs aparentemente religiosos, sólo encontramos una pseudosacralidad. En Internet "nada es absoluto, ni siquiera la verdad.
Por ello, hoy, más que nunca es una necesidad evangelizar desde los medios de comunicación, pues si verdaderamente la Iglesia tiene conciencia de lo que el Señor quiere que sea, surge de ella una singular plenitud y una necesidad de efusión, con la clara advertencia de una misión que la trasciende y de un anuncio que debe difundir. Es el deber de la Evangelización. Es el mandato misionero.
Aventurémonos, sin miedo, a encarar esta nueva cultura digital y saquemos provecho de todo lo que hay en los medios de comunicación para hacer de nuestra tarea de evangelización un pilar importante de las culturas medíaticas de hoy, mañana y siempre.
+ Teodoro Enrique Pino Miranda
Obispo de Huajuapan de León, Oaxaca
Presidente de la Comisión Episcopal para la Pastoral de la Comunicación