Thursday, December 11, 2008

""Estad siempre alegres en el Señor... El Señor está cerca"

""Estad siempre alegres en el Señor... El Señor está cerca" "Gaudete"

El Santo Padre Benedicto XVI, hizo la siguiente meditación antes del rezo del Ángelus del Domingo 11 de diciembre de 2005:

Queridos hermanos y hermanas:

Después de haber celebrado la Solemnidad de la Inmaculada Concepción de María, entramos en estos días en el clima sugerente de la preparación próxima a la Navidad. En la actual sociedad de consumo, este período sufre por desgracia una especie de «contaminación» comercial, que corre el riesgo de alterar su auténtico espíritu, caracterizado por el recogimiento, la sobriedad, una alegría que no es exterior, sino íntima. Por tanto, es providencial que, como una puerta de entrada en la Navidad, exista la fiesta de la Madre de Jesús, quien mejor que nadie puede guiarnos a conocer, amar, adorar al Hijo de Dios hecho hombre. Dejemos, por tanto, que sea Ella quien nos acompañe; que Sus sentimientos nos animen a predisponernos con sinceridad de corazón y apertura de espíritu a reconocer en el Niño de Belén al Hijo de Dios, venido a la tierra por nuestra redención. Caminemos junto a Ella con la oración y acojamos la repetida invitación que nos dirige la Liturgia de Adviento a permanecer en espera, una espera vigilante y gozosa, pues el Señor no tardará: viene a liberar a su pueblo del pecado.

En muchas familias, continuando una bella y consolidada tradición, inmediatamente después de la fiesta de la Inmaculada, se empieza a preparar el belén, como si se quisiese revivir junto a María estos días plenos de trepidación que precedieron al nacimiento de Jesús. Hacer el belén en casa puede ser una forma sencilla pero eficaz de presentar la fe y transmitirla a los propios hijos. El pesebre nos ayuda a contemplar el misterio del Amor de Dios que se ha revelado en la pobreza y en la sencillez de la gruta de Belén.

San Francisco de Asís quedó tan sobrecogido por el misterio de la Encarnación que quiso volver a presentarlo en Greccio con el pesebre viviente, convirtiéndose de este modo en el iniciador de una larga tradición popular que todavía conserva hoy su valor para la evangelización.

El belén nos puede ayudar, de hecho, a comprender el secreto de la verdadera Navidad, porque habla de la humildad y de la bondad misericordiosa de Cristo, que «siendo rico, por vosotros se hizo pobre» (2 Corintios 8, 9). Su pobreza enriquece a quien la abraza y la Navidad trae alegría y paz a quienes, como los pastores, acogen en Belén las palabras del ángel: «esto os servirá de señal: encontraréis un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre» (Lucas 2, 12). Sigue siendo el signo también para nosotros, hombres y mujeres del siglo XXI. No hay otra Navidad.

Como hacía el querido Juan Pablo II, dentro de unos momentos yo también bendeciré las imágenes del Niño Jesús que los niños de Roma colocarán en el belén de sus casas. Con este gesto, quiero invocar la ayuda del Señor para que todas las familias cristianas se preparen para celebrar con fe las próximas fiestas navideñas. Que María nos ayude a entrar en el auténtico espíritu de la Navidad.

Benedicto XVI

Wednesday, December 10, 2008

Lo que queremos saber sobre la masonería

Lo que queremos saber sobre la masonería:
Un libro para conocer más sobre la masonería. Importante para todos.
ZENIT - http://www.zenit.org/ --en el numero ZS081210 del 10 de diciembre de 2008
Libro: Todo lo que quería saber sobre la masonería, contado por un ex-masón

Tuesday, December 9, 2008

Benedicto XVI: “la esperanza cristiana va más allá de la liberación social o política”

Angelus

Benedicto XVI: “la esperanza cristiana va más allá de la liberación social o política”
Se trata de una “nueva humanidad” inaugurada en Jesús, explica

CIUDAD DEL VATICANO, domingo 7 de diciembre de 2008 (ZENIT.org).- La esperanza cristiana “va más allá de la legítima esperanza de una liberación social y política, porque lo que Jesús ha iniciado en una humanidad nueva, que viene de Dios”, explicó hoy el Papa a los miles de peregrinos reunidos en la plaza de San Pedro para el rezo del Ángelus.

Jesús, con su muerte y resurrección, “ha inaugurado un éxodo ya no solo terreno, histórico y como tal, provisional, sino radical y definitivo: el paso del reino del mal al reino de Dios, del dominio del pecado y de la muerte al del amor y la vida”.

El Papa explicó hoy que esa liberación es la que “Dios anuncia”: “hablar al corazón de su Pueblo, y a través suyo, a la humanidad entera, para anunciar la salvación”.

“También hoy se eleva la voz de la Iglesia”, añadió, “para los pueblos agotados por la miseria y el hambre, para las multitudes de prófugos, para cuantos sufren graves y sistemáticas violaciones de sus derechos, la Iglesia se pone como centinela sobre el monte alto de la fe y anuncia: Ahí está vuestro Dios. Ahí viene el Señor con poder”.

Es Dios mismo quien “ha venido a habitar en medio de esta humanidad decaída para renovarla desde dentro”.

“En la liturgia de Adviento resuena un mensaje lleno de esperanza, que invita a levantar la mirada al horizonte último, pero al mismo tiempo, a reconocer en el presente los signos del Dios-con-nosotros”.

Pero esa esperanza requiere “hombres y mujeres que sean 'tierra buena', dispuesta a acoger la buena semilla de su Palabra”, afirmó Benedicto XVI.

“Se trata por tanto de entrar plenamente en la lógica de la fe: creer en Dios, en su diseño de salvación, y al mismo tiempo comprometerse en la construcción de su Reino”, añadió.

Saturday, December 6, 2008

EL TRIUNFO DE LA GRACIA SOBRE EL PECADO



EL TRIUNFO DE LA GRACIA SOBRE EL PECADO
«Tota pulchra es, Maria, et macula originalis non est in te».

1.La Iglesia contempla hoy con gratitud y asombro las maravillas realizadas por el Señor en María, la Mujer a la que el pueblo cristiano aclama con las palabras de la antigua antífona: «Toda hermosa eres, María; no hay en ti mancha del pecado original».

El misterio de gracia y de hermosura que envuelve a la Virgen Madre tiene su origen en la ternura de Dios que, ya desde el primer instante de su existencia la preservó del pecado original y de sus consecuencias, preparándola para convertirse en la digna Madre de su Hijo. De ese modo, el Señor puso a María por encima de todas las demás criaturas, haciéndola llena de gracia, espejo admirable de su santidad.

2.La Inmaculada es el signo de la fidelidad de Dios, que no se rinde ante el pecado del hombre. Su plenitud de gracia nos recuerda también las inmensas posibilidades de bien de belleza, de grandeza y de gozo que están al alcance del hombre cuando se deja guiar por la voluntad de Dios, y rechaza el pecado.

A la luz de la Mujer que el Señor nos regala como Abogada de gracia y Modelo de santidad, aprendemos a huir siempre del pecado. Pidamos a la Virgen que nos conceda la alegría de vivir bajo su mirada materna con pureza y santidad de vida.

Juan Pablo II

Angelus. Meditación del jueves 8 de diciembre de 1994 Solemnidad de la Inmaculada Concepción
http://www.mariamediadora.com/Oracion/Newsletter400.htm

Thursday, December 4, 2008


SOLEMNIDAD DE LA INMACULADA
La Purísima

El Papa Pío IX, el 8 de diciembre de 1854 declaraba, proclamaba y definía solemnemente el dogma de la Concepción Inmaculada de la Virgen María. Con esta definición dogmática culminó un largo proceso de reflexión eclesial sobre la figura de la Virgen María, que permitió conocer de modo más profundo, las inmensas riquezas con las que fue adornada la Madre del Hijo eterno de Dios.

Al cumplirse el 150 Aniversario de dicha proclamación "El Camino de María" se une a toda la Iglesia para recordar y celebrar con gozo la Fiesta de la Inmaculada que nos ayude a acrecentar día tras día la devoción y veneración a la Virgen María, Madre de Dios y Madre nuestra.

Para ello hemos escrito esta Novena a la Inmaculada en Adviento, con textos para meditar cada día extraídos de la Catequesis de Juan Pablo II.







SOLEMNIDAD DE LA INMACULADA
ORACIONES INTRODUCTORIAS
Sub tuum praesidium...

Bajo tu protección nos acogemos, Santa Madre de Dios; no deseches las súplicas que te dirigimos en nuestras necesidades; antes bien, líbranos siempre de todo peligro, ¡oh Virgen gloriosa y bendita! . Amen.

Memorare ...
Acordaos, ¡oh piadosísima Virgen María!,
que jamás se ha oído decir que ninguno
de los que han acudido a vuestra protección,
implorando vuestra asistencia y reclamando
vuestro socorro, haya sido desamparado.
Animado por esta confianza, a Vos también acudo,
¡oh Madre, Virgen de las vírgenes!,
y gimiendo bajo el peso de mis pecados
me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana.
¡Oh Madre de Dios!, no desechéis mis súplicas,
antes bien, escuchadlas y acogedlas benignamente.
Amén.
Madre de Misericordia
Madre de misericordia, Maestra de sacrificio escondido y silencioso, a Tí, que sales al encuentro de nosotros, pecadores, te consagramos en este día todo nuestro ser y todo nuestro amor; te consagramos también nuestra vida, nuestros trabajos, nuestras alegrías, nuestras enfermedades y nuestros dolores.

Tuesday, December 2, 2008

Anuncio de Adviento – Año 2009 – Ciclo B

Anuncio de Adviento – Año 2009 – Ciclo B
Camino Neocatecumenal
Lecturas Bíblicas
Epístola 1era de Tesalonicenses – Capítulos 4 y 5 – Evangelio de San Juan 17, 17-28
1era Ts 4, 5:
4 Exhortación a la santidad y a la pureza de vida
Exhortación al amor y al trabajo
La Venida del Señor y la resurrección final
5 La vigilancia cristiana
Exhortaciones referentes a la vida comunitaria
Despedida

Exhortación a la santidad y a la pureza de vida
4 1 Por lo demás, hermanos, les rogamos y les exhortamos en el Señor Jesús, que vivan conforme a lo que han aprendido de nosotros sobre la manera de comportarse para agradar a Dios. De hecho, ustedes ya viven así: hagan mayores progresos todavía. 2 Ya conocen las instrucciones que les he dado en nombre del Señor Jesús.
3 La voluntad de Dios es que sean santos, que se abstengan del pecado carnal, 4 que cada uno sepa usar de su cuerpo con santidad y respeto, 5 sin dejarse arrastrar por los malos deseos, como hacen los paganos que no conocen a Dios. 6 Que nadie se atreva a perjudicar ni a dañar en esto a su hermano, porque el Señor hará justicia por todas estas cosas, como ya se lo hemos dicho y atestiguado. 7 Dios, en efecto, no nos llamó a la impureza, sino a la santidad. 8 Por eso, el que desprecia estas normas, no desprecia a un hombre, sino a Dios, a ese Dios que les ha dado su Espíritu Santo.
Exhortación al amor y al trabajo
9 Acerca del amor fraterno, no es necesario que les escriba, porque Dios mismo les ha enseñado a amarse los unos a los otros, 10 y así lo están haciendo con todos los hermanos de Macedonia. Pero yo los exhorto, hermanos, a hacer mayores progresos todavía. 11 Que sea cuestión de honor para ustedes vivir en paz, cumpliendo cada uno sus obligaciones y trabajando con sus manos, de acuerdo con mis directivas. 12 Así llevarán una vida digna a la vista de los paganos y no les faltará nada.
La Venida del Señor y la resurrección final
13 No queremos, hermanos, que vivan en la ignorancia acerca de los que ya han muerto, para que no estén tristes como los otros, que no tienen esperanza. 14 Porque nosotros creemos que Jesús murió y resucitó: de la misma manera, Dios llevará con Jesús a los que murieron con él. 15 Queremos decirles algo, fundados en la Palabra del Señor: los que vivamos, los que quedemos cuando venga el Señor, no precederemos a los que hayan muerto. 16 Porque a la señal dada por la voz del Arcángel y al toque de la trompeta de Dios, el mismo Señor descenderá del cielo. Entonces, primero resucitarán los que murieron en Cristo. 17 Después nosotros, los que aún vivamos, los que quedemos, seremos llevados con ellos al cielo, sobre las nubes, al encuentro de Cristo, y así permaneceremos con el Señor para siempre. 18 Consuélense mutuamente con estos pensamientos.
La vigilancia cristiana
5 1 Hermanos, en cuanto al tiempo y al momento, no es necesario que les escriba. 2 Ustedes saben perfectamente que el Día del Señor vendrá como un ladrón en plena noche. 3 Cuando la gente afirme que hay paz y seguridad, la destrucción caerá sobre ellos repentinamente, como los dolores del parto sobre una mujer embarazada, y nadie podrá escapar.
4 Pero ustedes, hermanos, no viven en las tinieblas para que ese Día los sorprenda como un ladrón: 5 todos ustedes son hijos de la luz, hijos del día. Nosotros no pertenecemos a la noche ni a las tinieblas. 6 No nos durmamos, entonces, como hacen los otros: permanezcamos despiertos y seamos sobrios. 7 Los que duermen lo hacen de noche, y también los que se emborrachan. 8 Nosotros, por el contrario, seamos sobrios, ya que pertenecemos al día: revistámonos con la coraza de la fe y del amor, y cubrámonos con el casco de la esperanza de la salvación. 9 Porque Dios no nos destinó para la ira, sino para adquirir la salvación por nuestro Señor Jesucristo, 10 que murió por nosotros, a fin de que, velando o durmiendo, vivamos unidos a él. 11 Anímense, entonces, y estimúlense mutuamente, como ya lo están haciendo.
Exhortaciones referentes a la vida comunitaria
12 Les rogamos, hermanos, que sean considerados con los que trabajan entre ustedes, es decir, con aquellos que los presiden en nombre del Señor y los aconsejan. 13 Estímenlos profundamente, y ámenlos a causa de sus desvelos.
Vivan en paz unos con otros. 14 Los exhortamos también a que reprendan a los indisciplinados, animen a los tímidos, sostengan a los débiles, y sean pacientes con todos. 15 Procuren que nadie devuelva mal por mal. Por el contrario, esfuércense por hacer siempre el bien entre ustedes y con todo el mundo. 16 Estén siempre alegres. 17 Oren sin cesar. 18 Den gracias a Dios en toda ocasión: esto es lo que Dios quiere de todos ustedes, en Cristo Jesús. 19 No extingan la acción del Espíritu; 20 no desprecien las profecías; 21 examínenlo todo y quédense con lo bueno. 22 Cuídense del mal en todas sus formas.
Despedida
23 Que el Dios de la paz los santifique plenamente, para que ustedes se conserven irreprochables en todo su ser –espíritu, alma y cuerpo– hasta la Venida de nuestro Señor Jesucristo. 24 El que los llama es fiel, y así lo hará.
25 Hermanos, rueguen también por nosotros. 26 Saluden a todos los hermanos con un beso santo. 27 Les recomiendo en nombre del Señor que hagan leer esta carta a todos los hermanos.
28 La gracia de nuestro Señor Jesucristo esté con ustedes.

Evangelio de San Juan 17, 17-28
Oración de Jesús por sí mismo
Oración de Jesús por sus discípulos
Oración de Jesús por todos los que creen en él
17 Conságralos en la verdad:
tu palabra es verdad.
18 Así como tú me enviaste al mundo,
yo también los envío al mundo.
19 Por ellos me consagro,
para que también ellos
sean consagrados en la verdad.
Oración de Jesús por todos los que creen en él
20 No ruego solamente por ellos,
sino también por los que, gracias a su palabra,
creerán en mí.
21 Que todos sean uno:
como tú, Padre, estás en mí
y yo en ti,
que también ellos estén en nosotros,
para que el mundo crea
que tú me enviaste.
22 Yo les he dado la gloria
que tú me diste,
para que sean uno,
como nosotros somos uno
23 –yo en ellos y tú en mí–
para que sean perfectamente uno
y el mundo conozca
que tú me has enviado,
y que los has amado a ellos
como me amaste a mí.
24 Padre, quiero que los que tú me diste
estén conmigo donde yo esté,
para que contemplen la gloria que me has dado,
porque ya me amabas
antes de la creación del mundo.
25 Padre justo,
el mundo no te ha conocido,
pero yo te conocí,
y ellos reconocieron
que tú me enviaste.
26 Les di a conocer tu Nombre,
y se lo seguiré dando a conocer,
para que el amor con que tú me amaste
esté en ellos,
y yo también esté en ellos».

Monday, December 1, 2008

B-XVI: el Adviento, tiempo de santidad

Benedicto XVI: el Adviento, tiempo de santidad
El Papa clausuró ayer en Roma el Año Jubilar de san Lorenzo

ROMA, lunes 1 de diciembre de 2008 (ZENIT.org).- Con una invitación a todos los cristianos a vivir el Adviento como un "tiempo de santidad", Benedicto XVI clausuró este domingo en la Basílica romana de San Lorenzo Extramuros el Año jubilar convocado para conmemorar el 1750 aniversario del martirio de este diácono de origen español, muy venerado en Roma desde la Antigüedad.

El Papa presentó al santo como modelo para este tiempo de Adviento: "nos repite que la santidad, es decir, el salir al encuentro de Cristo que viene continuamente a visitarnos, no pasa de moda, al contrario, con el paso del tiempo resplandece de modo luminoso y manifiesta la perenne tensión del hombre hacia Dios".

El pontífice aprovechó la homilía para explicar que el Adviento no sólo es "preparación para la Navidad" sino que su "significado es más profundo" y "nos proyecta ya hacia la venida gloriosa del Señor, al final de la historia".

"Adviento significa por tanto hacer memoria de la primera venida del Señor en la carne, pensando ya en su vuelta definitiva y, al mismo tiempo, significa reconocer que Cristo presente entre nosotros se hace nuestro compañero de viaje en la vida de la Iglesia que celebra este misterio", explicó.

La conciencia de la próxima venida del Señor, según el Papa, "debería ayudarnos a ver el mundo con ojos distintos, a interpretar los distintos acontecimientos de la vida y de la historia como palabras que Dios nos dirige, como signos de su amor que nos aseguran su cercanía en cada situación".

Velar "significa seguir al Señor, elegir lo que Él ha elegido, amar lo que Él ha amado, conformar la propia vida a la suya; velar comporta transcurrir carda momento de nuestro tempo en el horizonte de su amor sin dejarnos abatir por las inevitables dificultades y problemas cotidianos".

"Así lo hizo san Lorenzo, así debemos hacer nosotros", añadió el Papa.

San Lorenzo Extramuros, una basílica singular

El Santo Padre repasó la historia antigua e inmediata de esta basílica romana, erigida por el emperador Constantino en honor de san Lorenzo, y en cuyo interior están sepultados el Papa Pío IX y el conocido político cristiano Alcide De Gasperi, uno de los constructores de la Unión Europea tras la segunda Guerra Mundial.

De hecho, antes de la celebración, el Papa entró un momento en el hipogeo para orar ante la tumba de su predecesor, y se detuvo unos minutos ante los restos de De Gasperi.

Tuvo un recuerdo especial para el Papa Pío XII, quien durante los bombardeos sufridos por la basílica durante ese conflicto protagonizó una de las imágenes más conocidas de la guerra al salir personalmente a visitar a los afectados entre las ruinas.

"Nunca podrá borrase de la memoria de la historia el gesto generoso llevado a cabo en aquella ocasión por mi venerado predecesor, que corrió a socorrer y consolar a la población duramente afectada, entre las ruinas aún humeantes", afirmó el Papa Benedicto XVI.

También se refirió a la peculiaridad de esta basílica, que custodia desde 1885 uno de los cementerios más antiguos de Roma, en el "Agro Verano", y donde están sepultados entre otros los papas Zósimo, Sixto III e Hilario.

De hecho, aludiendo a los muchos funerales que en ella se celebran, el Papa explicó que "el pensamiento de la presencia de Cristo y de su vuelta cierta al final de los tiempos, es muy significativo en esta Basílica".

Por Inma Álvarez